Remesas de migrantes bajo estricto control para impedir 'lavado de dinero': Rodríguez Alvarado
Arturo ROSAS | Cd. Victoria | Publicado el 16 de marzo, 2026
Las remesas que envían los migrantes a Tamaulipas están lejos de ser utilizadas para operaciones de lavado de dinero, debido al bajo monto de las transferencias y al estricto control financiero.
Así lo aseguró el titular del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes, Juan José Rodríguez Alvarado, quien explicó que el perfil de los envíos refleja apoyos familiares y no movimientos financieros de gran escala.
El funcionario señaló que la mayoría de las operaciones realizadas por migrantes se ubica en montos cercanos a los 400 dólares por envío, con un límite máximo diario de hasta 2,500 dólares.
Estas cantidades, explicó, hacen prácticamente inviable utilizar las remesas como un mecanismo para movilizar recursos ilícitos dentro del sistema financiero formal.
Rodríguez Alvarado destacó que el tamaño reducido de los envíos, sumado a los filtros del sistema bancario, impide que este esquema sea utilizado para ocultar o dispersar dinero de procedencia ilegal.
Detalló que en el caso de Tamaulipas la mayoría de las transferencias no supera los 500 dólares, lo que confirma que se trata de recursos destinados al apoyo familiar.
Además, enfatizó que cada una de estas operaciones queda registrada dentro del sistema financiero, lo que permite dar seguimiento puntual al origen y destino de los recursos.
Estos movimientos, añadió, son monitoreados permanentemente por el Banco de México, lo que facilita la trazabilidad de las transferencias realizadas por los migrantes.
En ese contexto, consideró que para utilizar remesas con fines de lavado de dinero sería necesario vulnerar simultáneamente los sistemas financieros de Estados Unidos y México.
El titular del instituto explicó que en Tamaulipas existen alrededor de 225 mil familias que tienen algún integrante viviendo en territorio estadounidense.
Muchas de estas familias reciben de manera periódica apoyo económico enviado por sus parientes migrantes para cubrir distintos gastos del hogar.
En promedio, cada hogar beneficiario recibe alrededor de cinco mil dólares al año, recursos que se destinan principalmente a alimentación, vivienda, educación y otros gastos básicos.
Respecto al volumen total de remesas, recordó que en años anteriores el flujo hacia Tamaulipas llegó a alcanzar aproximadamente mil 16 millones de dólares.
Actualmente, explicó, la cifra ronda los 980 millones de dólares anuales, lo que representa una reducción cercana a los 40 millones de dólares respecto al periodo anterior.
El funcionario atribuyó esta disminución principalmente a la incertidumbre generada a principios del año por operativos migratorios y restricciones laborales en Estados Unidos.
No obstante, consideró que conforme se estabilicen las condiciones laborales y migratorias de los trabajadores mexicanos, el flujo de remesas podría recuperar su comportamiento habitual.
Finalmente, Rodríguez Alvarado subrayó que los migrantes solo envían una fracción de lo que generan en el extranjero.
Estimó que apenas el 11 por ciento de sus ingresos se remite a México, mientras que la mayor parte permanece circulando dentro de la economía estadounidense.