Con Reforma, sanción por agesiones con ácido vs Mujeres serán mas severas...: Ojeda
Arturo ROSAS | Cd. Victoria | Publicado el 23 de febrero, 2026
En una nueva acción legislativa de alcance estatal, el Congreso de Tamaulipas aprobó reformas al Código Penal y a la Ley de Atención a Víctimas para sancionar de manera expresa las agresiones con ácido contra mujeres.
La iniciativa fue impulsada por el diputado Sergio Arturo Ojeda Castillo y avalada por el Pleno, con el objetivo de tipificar específicamente las lesiones provocadas con ácido o sustancias corrosivas, imponer sanciones más severas por razones de género y garantizar atención médica integral, incluidas cirugías reconstructivas.
Con la incorporación de los artículos 328 Bis 1 y 328 Bis 2 al Código Penal del Estado, se establece que quien cause lesiones utilizando ácido, álcalis o cualquier sustancia corrosiva, cáustica, irritante, tóxica o inflamable enfrentará penas de 7 a 15 años de prisión y de 300 a 700 días multa.
La reforma contempla agravantes cuando las lesiones afecten rostro, cuello, brazos, manos u órganos sexuales, incrementando la pena hasta en un tercio. Si la víctima es mujer, persona con discapacidad o menor de edad, la sanción aumentará hasta en una mitad.
Asimismo, cuando las lesiones pongan en riesgo la vida, dañen órganos o funciones vitales o comprometan más de la mitad del cuerpo, se aplicarán las penas previstas para homicidio o feminicidio en grado de tentativa, según corresponda.
El dictamen también incorpora como circunstancia del delito de feminicidio las laceraciones químicas ocasionadas con ácido o sustancias corrosivas, fortaleciendo el marco jurídico estatal frente a la violencia de género.
En materia de reparación y atención, se reformó el artículo 28 de la Ley de Atención a Víctimas de Tamaulipas para incluir, dentro de los servicios médicos de emergencia, odontológicos, quirúrgicos y hospitalarios, las cirugías reconstructivas para víctimas de ataques con ácido.
Al fijar su postura, el legislador subrayó que estas agresiones buscan marcar y desfigurar de forma permanente a las víctimas, constituyendo una de las expresiones más crueles y atroces de violencia contra las mujeres por razones de género.
Señaló que resulta indispensable prevenir, atender, sancionar y erradicar estos actos, al advertir que la violencia con ácido deja secuelas físicas y emocionales irreversibles que impactan de manera profunda la vida de las víctimas.